miércoles, 21 de diciembre de 2011

Y es que...

...mi vida sigue siendo un caos.






Hay cosas que nunca cambian y eso creo que no cambia tampoco. Hace unos años todo empezó a ser un huracán, soy la persona más visceral que conozco (y eso que me conozco poco)Y cada año en vez de amansar, se suman más y más cosas. Y personas que pensabas que estarían para poder apoyarte van desapareciendo, y es que yo no soy de esas que piden ayuda, porque soy de esas que son un hombro donde apoyarse cuando se necesita sin que nadie lo pida. Quizá pida mucho queriendo que alguien note lo asustada que estoy, lo dificil que es para mí abrirme. Porque aunque parezca fuerte, tras mi coraza no soy más que cristal...
Quizá demasiado idealista, quizá demasiado sentimental, quizá...pero así soy yo.
Caos.

Por mucho que trate de engañarme, seguiré siéndolo. Porque eso soy yo.

No conozco otra cosa...crecí en medio de un caos y sólo sé ser yo si soy caótica. Incomprensible. Y por ello no tengo nada que reprochar si no se puede seguir mi ritmo.

Ya no hay nada que decir...sólo que si sigues siendo igual que yo seguirás sin que nadie más logre entender tus sueños más profundos y es que mis sueños más profundos siguen ahí aunque ya no los comparta con alguien que los entienda.

Quizá estoy sentimental...quizá hoy es el caos en el que toco fondo y resurjo de mis cenizas...pero hoy me permito ser el caos que llora y muestra el cristal de dentro de su armadura.

Y no hay cosa que más me duela que cuando muestro mi debilidad es cuando las personas se alejan...No hay nada que más duela que abrir tu corazón y entonces huyan. Es muy fácil estar cerca de alguien que te sostiene cuando caes y después huir cuando esa persona está al borde del precipicio.

Y nunca antes estuve tan cerca de caer para no volver a poder levantarme...


Si llega a leer esto alguien que se sienta identificado...lo siento. Siento que mi caos afecte a los que amo...ojalá pudiera evitarlo.





Y es que...
...mi vida sigue siendo un caos
¿Será siempre así?
O mejor, ¿Seré capaz de aguantar mi propio ritmo?





Será quizá el Karma...