Quiero Sol en este día nublado,
quiero agua en este desierto sin oasis.
No encuentro musa
en este mundo insulso,
lleno de caras vacías y auras sin color.
Y quiero ya oasis en este desierto.
Donde no veo más que mareas
de viento y arena.
Quiero respirar después
de esta fatiga de vida.
Respirar profundamente,
que llevo tanto jadeando,
que no tengo saliva ya
para curar mis heridas.
Que mi garganta tan seca
ya no tiene palabras.
Toma mi mano y llévame lejos.
Donde no haya límites,
ni horizonte.
Donde las sonrisas sean eternas
y no estrellas fugaces.
Que me crea tus palabras,
en las que yo soy única,
especial.
No un ser diferente
sin un sur ni un norte,
sin otro extremo que me complemente.
Sólo tengo este aroma dulce
que me recuerda lo que busco:
perder de vista esta amargura que me cubre.